Jóvenes latinoamericanos alzaron su voz contra la violencia

  • Jóvenes se pronunciaron frente a problemáticas ambientales

Se acrecienta situación de vulnerabilidad y violencia hacia jóvenes, adolescentes, niños, niñas en América latina. UNICEF señala que el 35% de los jóvenes latinoamericanos vive en pobreza y que en cuanto a empleo, su acceso al trabajo es tres veces menor que el de los adultos, poniéndolos en una situación de falta de oportunidades. La niñez está siendo afectada por el medio ambiente. La OMS señala que cada año 3 millones de niños y niñas en el mundo mueren a causa de problemas ambientales. A esto se suman los feminicidios y la violencia machista, así como la criminalización de adolescentes y  líderes juveniles en algunos países, como Colombia y Nicaragua.

Frente a esta situación, organizaciones juveniles de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y  Perú, se han reunido en Lima para conversar sobre las situaciones de violencia  hacia la niñez y juventud que se viven en sus países. Se han planteado tomar acciones en conjunto y hacer visible problemáticas latinoamericanas que no son tomadas en cuenta por lo Estados.

Los delegados de cada país participaron en una conferencia de prensa que se realizó en el Congreso de la República. La delegación fue  por la congresista María Elena Foronda, presidenta de la Comisión de Pueblos Indígenas, Afroperuanos, Ambiente y Ecología.  Ella resaltó el trabajo de las organizaciones juveniles en la protección del medio ambiente y la defensa de sus derechos. Se comprometió a hacer llegar las demandas de los jóvenes al Pleno. Le acompañó en el Panel, el congresista Marco Arana, vocero de la Bancada del Frente Amplio, quien también reafirmó su compromiso con la conservación del medio ambiente y  su apuesta por la recuperación de los saberes ancestrales.

 

Juventud y  América Latina

A Lima han llegado los jóvenes para contar lo que está sucediendo en sus países. Ese es el caso de María Fernanda Pineda, de la Red Conexión Activa de Nicaragua: “Uno de los mayores problemas es la violencia de género. La mujer está siendo atacada por los grupos religiosos y el Estado”. Ella hizo referencia al caso, ocurrido a fines de febrero,  de una mujer que fue acusada de brujería y falleció a consecuencia de las quemaduras que sufrió tras haber sido echada al fuego, ante la indiferencia de la población. La violencia hacia las niñas y jóvenes es cada vez mayor.

Anny Roa (23) de la Plataforma Colombiana de Organizaciones Sociales por el Protagonismo de Niños, Niñas, Adolescentes y Jóvenes, comenta que en su país se está viviendo un momento histórico: el Proceso de Paz. En medio de este contexto, en que se están retirando minas, entregando armas  y se está dando un proceso de reconciliación nacional, las organizaciones juveniles están buscando que la niñez y juventud participen y se escuche su voz.

Por su parte, Wendy Morales (24) de la organización Azul Originario de El Salvador, comenta que el mayor problema en su país es que hay un alto porcentaje de niños y niñas en situación de calle y en abandono.  En el país centroamericano es común encontrarlos en calles y plazas trabajando y expuestos a todo tipo de peligros.

En el caso peruano, las organizaciones juveniles han resaltado los problemas ambientales que están afectando a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Después de haber pasado por inundaciones y cambios bruscos en el clima, aumentaron los casos de niñas y niños afectados por el dengue en el norte del país, como señala Anggelo Málaga de la Red Voluntarios Juveniles de Chimbote. Otros problemas que afectan a la infancia son los derrames de petróleo, contaminación de agua y aire. Para los jóvenes esto se califica como violencia ambiental, ya que se afecta su futuro.

Los jóvenes se han organizado en los diferentes países para actuar. En El Salvador, la organización de Wendy trabaja en la defensa de los derechos humanos a través de la educación y el arte. María Fernanda cuenta que en Nicaragua han optado por hacer campañas de autodefensa para niñas y adolescentes, así como charlas para empoderarlas, aunque esto ha significado para ella persecución de grupos religiosos y políticos conservador